Respeto por el lugar
Empezamos por lo que ya hay — el suelo, la luz, el entorno. No imponemos un jardín, lo descubrimos.
Somos un pequeño estudio de la gran ciudad enamorado de las praderas de flores y los jardines en armonía con la naturaleza. Hacemos jardines que año tras año se vuelven más bellos y llenos de vida.
Convertimos nuestro propio y aburrido césped en una pradera de flores — y dejamos de segarlo cada semana. A cambio recibimos mariposas, abejorros y el canto matutino de los pájaros. Entonces comprendimos que así queríamos hacer jardines para los demás.
Hoy diseñamos y creamos jardines naturalistas por toda la gran ciudad y sus alrededores. Cada uno es un pequeño paso hacia una ciudad que respira. Las plantas autóctonas tienen raíces profundas, así que retienen el agua en el suelo y soportan mejor la sequía — y de paso dan refugio a todo lo que vuela, repta y canta.
Cómo trabajamos
Empezamos por lo que ya hay — el suelo, la luz, el entorno. No imponemos un jardín, lo descubrimos.
Plantas autóctonas, compost, agua retenida en el suelo. Sin plástico, sin química, sin siega a ras.
Explicamos cada decisión y dejamos un plan de mantenimiento que de verdad se puede llevar uno mismo.