Plantas autóctonas
Plantamos especies que pertenecen a este lugar — resistentes, poco exigentes y que alimentan la fauna local.
Diseñamos y creamos jardines naturalistas y praderas de flores. Plantas autóctonas, retención de agua, espacio para insectos y aves.
Creemos que un jardín no tiene por qué ser una alfombra recortada. Puede ser salvaje, generoso y vivo — un lugar donde zumban los abejorros, cantan los pájaros y la lluvia se filtra en la tierra en vez de escurrirse por el desagüe. En España viven cientos de especies de abejas silvestres y miles de mariposas — cada uno de estos jardines les da un hogar. Creamos verde en armonía con la naturaleza, porque es ella la que tiene futuro.
Plantamos especies que pertenecen a este lugar — resistentes, poco exigentes y que alimentan la fauna local.
Los jardines de lluvia y las cuencas de infiltración absorben hasta un tercio más de agua que el césped — se queda donde cae, en vez de irse por el alcantarillado.
Praderas, arbustos y estanques dan hogar a insectos, aves y erizos — en una sola pradera pueden vivir hasta 300 especies de plantas y animales.
Un jardín naturalista madura, no lucha contra la naturaleza. Menos trabajo, más observación.
Jardines particulares, parcelas, terrenos de empresa y comunidades — allí donde se quiera ceder un poco de espacio a la naturaleza.
En lugar de un césped recortado, ahora tenemos una pradera viva. De mayo a octubre siempre hay algo que zumba, vuela o canta sobre ella. A los niños les encanta y nosotros casi no segamos.
Nos diseñaron un jardín de lluvia que por fin se hizo cargo del agua tras los aguaceros. Todo con plantas autóctonas, se ve salvaje y precioso.
Profesionales, con respeto por el lugar y sin cuentos. Nos dieron un plan de mantenimiento que de verdad se puede seguir. Lo recomiendo a cualquiera que esté harto del verde de plástico.
Escríbenos — te contaremos qué se puede hacer en tu caso.